Diseñar para eventos históricos muchas veces nos empuja hacia soluciones estéticas muy tradicionales, rígidas o solemnes. Para las XVI Jornadas Visigodas de Guadamur, quise darle una vuelta por completo a esa idea y abordar la historia desde un lugar mucho más lúdico, cálido y, sobre todo, táctil.
En lugar de limitarme a la ilustración digital plana, decidí sacar el proyecto de la pantalla y construirlo con mis propias manos. Utilizando la técnica de papercraft (recorte y superposición de papel), fui armando capa por capa la arquitectura y los personajes. Esto no solo genera colores vibrantes y contrastes muy ricos, sino que crea sombras reales que le dan una profundidad tridimensional al cartel.
Es un proyecto que refleja mucho mi manera de entender el diseño: una disciplina que no tiene que ser fría ni distante. Al usar cartulinas y texturas físicas, el cartel deja de ser solo un anuncio informativo y se convierte en una pieza empática y humana que invita al espectador a acercarse y "tocar" la historia del evento.